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Otra solución imaginativa para las cajas de ahorros; "regalemos" las cajas a los ciudadanos

Otra solución imaginativa para las cajas de ahorros; "regalemos" las cajas a los ciudadanos
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Sigo dándole vueltas a la hipotética nacionalización de las cajas de ahorros porque a pesar de que no tengamos todos los datos (ver encuesta) encima de la mesa, sigo pensando que nos enfrentamos a una de las decisiones más críticas de toda la crisis. Dado que el proceso propuesto en el anterior post pecaba de vulneración del Estado de Derecho por la obligación de recompra de acciones por parte del sistema financiero, la nacionalización de las cajas de ahorros equivale a una socialización de las pérdidas en toda regla y dado que al final vamos a pagarlo entre todos, creo que al menos deberíamos tener derecho a los hipotéticos beneficios futuros. Por tanto, si no hay alternativa, propongo que se regalen las cajas de ahorros a los ciudadanos.

Este regalo es un proceso tan sencillo como la colocación de las hipotéticas acciones del banco resultante entre todos los ciudadanos y el pago del Estado del coste de las acciones mediante deducciones a 5 o 10 años en la declaración de la renta. Con este sistema, nos enfrentamos a una entidad financiera en la que los hipotéticos beneficios retornan a la sociedad vía dividendos si los hay y los propios ciudadanos tendrán la opción de escoger y democratizar de verdad gran parte del sistema financiero.

El proceso es sencillo, basta con emitir 50 millones acciones de 1.000 euros de nominal, (50.000 millones de euros) y “ofrecer mediante decreto ley” una reducción en la cuota del IRPF del 100 euros durante 10 años por cada acción comprada para cada comprador de dichas acciones, con un límite por persona de 30 acciones. Este sistema garantiza la entrada de capital en las cajas mediante las inyecciones monetarias de todos los contribuyentes del IRPF, el tenedor de las acciones podrá recibir los hipotéticos dividendos de la gran “CajaEspaña” y por último, quién realmente paga es el Estado.

El ciudadano de la calle recupera casi totalmente su inversión (realmente perdería el efecto inflacionario si no hay beneficios) pero al menos no complicamos más el déficit ni corremos el riesgo de tener que aumentar más aún los impuestos en el futuro.

Dada la tesitura actual, o pagamos el agujero de las cajas de ahorros por las buenas mediante un sistema creativo como el propuesto, o el agujero de las cajas lo vamos a pagar por las malas, con mayores impuestos, mayores costes para la deuda pública y pérdida del tan ansiado Estado del Bienestar.

En El Blog Salmón | Antes de inyectar dinero público en las cajas de ahorros hay que agotar la vía de las fusiones

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