Manuel habla de 48 años cotizados y de un 11% de reducción. Mercedes, de más de 44 años y un 15%. No discuten que adelantaron la jubilación. Discuten que ese adelanto pese para siempre.
Según publicó elEconomista.es, al menos quince jubilados con carreras de más de 40 años han abierto peticiones en Change.org para pedir la eliminación de los coeficientes reductores. Algunas superan las 30.000 firmas. Detrás está, entre otros colectivos, ASJUBI40, que reclama que las largas carreras de cotización puedan anticipar el retiro sin esa merma permanente.
La reclamación ha llegado al Congreso, al Senado, a parlamentos autonómicos y al Parlamento Europeo. Y sigue sin alterar la regla que aparece en la nómina. Porque una cosa es que una cámara inste al Gobierno a estudiar un cambio y otra que la Seguridad Social deje de aplicar el coeficiente. Ahí está la cosa.
El 11% no sale de una sola tabla
Tener 40 años cotizados no activa hoy una jubilación anticipada sin recorte. La Ley General de la Seguridad Social distingue la jubilación anticipada por causa no imputable al trabajador, regulada en el artículo 207, de la jubilación anticipada voluntaria del artículo 208. La primera permite adelantar hasta cuatro años la edad ordinaria si se cumplen, entre otras condiciones, 33 años cotizados y seis meses como demandante de empleo. La segunda llega como máximo dos años antes y exige al menos 35 años cotizados, además de que la pensión resultante supere la mínima que correspondería a los 65 años.
La separación importa porque las palabras se mezclan con mucha facilidad. La prejubilación suele ser un acuerdo de salida con la empresa antes de cobrar la pensión pública. La jubilación anticipada es el momento en que la Seguridad Social reconoce la pensión y aplica, si corresponde, el coeficiente reductor. Se parecen en la conversación de la calle. En el expediente, no tanto.
En 2026 la edad ordinaria es de 65 años para quien acredita 38 años y tres meses de cotización; para quien no llega a ese listón sube a 66 años y diez meses, como detalla la Seguridad Social en su servicio de jubilación. A partir de esa edad personal se cuenta la anticipación. Después entran en juego los meses adelantados, la modalidad y la carrera acreditada. Por eso el 11% de Manuel no permite calcular el de quien tiene al lado en la fábrica, aunque ambos sumen más de 40 años.
La tabla oficial de la modalidad voluntaria lo deja bastante claro. Con entre más de 38 años y seis meses y menos de 41 años y seis meses cotizados, adelantar dos años puede implicar un 19%. En el tramo de más de 41 años y seis meses y menos de 44 años y seis meses, el máximo baja al 17%. Con más de 44 años y seis meses, se queda en el 13%. Los coeficientes mensuales publicados por la Seguridad Social son más finos que ese resumen, porque el resultado cambia mes a mes.
Además, el porcentaje se aplica sobre la pensión que resulta después de calcular la base reguladora y el porcentaje asociado a los años cotizados. A partir de ahí pueden influir el tope de pensión, las bases que figuran en la vida laboral y los complementos que correspondan. El 19%, el 17% o el 13% son una pieza importante de la cuenta. No son toda la cuenta.
¿Y si la empresa cerró o el despido empujó a salir antes? En la jubilación involuntaria la puerta se abre hasta cuatro años antes, pero la reducción también depende de los meses que falten para la edad ordinaria. Según la información de la Seguridad Social, los coeficientes se aplican por cada mes o fracción de mes de anticipación. Es el caso que el colectivo considera más difícil de aceptar: hay carreras largas que acabaron antes por un ERE, un cierre o una causa ajena a quien trabajaba.
Una moción que no cambió la pensión
El Congreso aprobó el 13 de noviembre de 2025 una moción para instar al Gobierno a modificar la normativa y eliminar los coeficientes de las carreras de más de 40 años. Según resumió el Instituto BBVA de Pensiones, PSOE, Sumar y otros grupos votaron a favor; PP y Vox se abstuvieron. Salió adelante sin votos en contra.
Su alcance era político. Una moción no cambia por sí misma los artículos 207 y 208 de la ley. Para eso hace falta una reforma legal. Y la respuesta escrita del Gobierno a una pregunta parlamentaria posterior, fechada el 27 de mayo de 2026, mantiene la puerta cerrada por ahora.
Según la contestación remitida al Congreso, los pensionistas con jubilación anticipada voluntaria y más de 40 años cotizados acreditan de media 43 años y seis meses de cotización, se retiraron con 63 años y dos meses y soportan un coeficiente medio del 11,36%. Su pensión media es de 2.002,58 euros mensuales. En la jubilación involuntaria, la carrera media llega a 42 años y once meses, la edad media de retiro baja a 61 años y diez meses y el coeficiente medio asciende al 18,9%, con una pensión media de 2.100,42 euros.
Son datos que introducen una incomodidad en los dos relatos. El colectivo tiene razón al señalar que el recorte permanece aunque se haya cotizado durante décadas. El Gobierno responde que quitarlo elevaría de media un 12,8% las pensiones voluntarias y un 22,75% las involuntarias afectadas. Su cálculo: 1.345 millones de euros al año por las primeras y 2.013 millones por las segundas. Total, 3.358 millones anuales.
Ahí se produce el choque de fondo. ASJUBI40 propone que 40 años funcionen como un umbral de carrera completa también para anticipar el retiro. El Ejecutivo defiende que los coeficientes acercan la edad efectiva a la ordinaria y ayudan a sostener el sistema. Dos maneras de medir la misma trayectoria laboral. Y ninguna cabe en un titular de 11%.
El complemento que muchos confunden
La reforma de 2021 sí dejó una compensación, aunque tiene una letra pequeña considerable. Se dirige a personas que accedieron a la jubilación anticipada involuntaria entre el 1 de enero de 2002 y el 31 de diciembre de 2021. Para cobrarla se exige haber acreditado al menos 44 años y seis meses de cotización o, con 40 años, que la pensión fuera inferior a 900 euros a 1 de enero de 2022; además, la pensión ha debido mejorar con los coeficientes estrenados ese año.
Según explica la Seguridad Social, ese complemento se reconoce de oficio y forma parte de la pensión. Es una corrección para un grupo concreto, no una supresión general de los recortes. De ahí que los nuevos firmantes, las jubilaciones voluntarias y buena parte de quienes dejaron de trabajar antes de 2022 sigan reclamando una modificación más amplia.
Quien ya tenga una resolución y crea que hay un error en los años cotizados, en la fecha tomada o en el coeficiente aplicado tiene un asunto diferente al de la campaña. La Seguridad Social habilita una reclamación previa contra la resolución de una prestación, y la propia notificación debe indicar el órgano y el plazo para actuar. Esa vía puede corregir un cálculo individual. La eliminación del coeficiente por haber cotizado más de 40 años exige, en cambio, que cambie la ley.
Antes de comparar dos pensiones, por tanto, conviene abrir el simulador oficial de jubilación y mirar tres datos: la edad ordinaria individual, la modalidad por la que se accede y el mes exacto de adelanto. La herramienta permite introducir una fecha anticipada y calcula una estimación con el historial que consta en la Seguridad Social. Xataka ha repasado el mismo debate entre las carreras de más de 40 años y la reforma que incentiva prolongar la vida laboral. Para quien está cerca de retirarse, la cuenta empieza ahí, no en las firmas.
La discusión de los jubilados anticipados ha ganado volumen porque habla de rodillas, cierres de empresa y cuidados familiares. Pero el sistema sigue haciendo sus cálculos por meses. Y los meses, ya se sabe, no tienen rodillas.
Imágenes | Pexels (SHVETS production)
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