Bezos deja de ser CEO de Amazon: por qué empresas como Twitter o Groupon fracasan cuando se va el fundador y otras triunfan como Apple e Inditex

Bezos deja de ser CEO de Amazon: por qué empresas como Twitter o Groupon fracasan cuando se va el fundador y otras triunfan como Apple e Inditex
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Hace unos meses, Jeff Bezos, uno de los hombres más poderosos del último siglo creador de una de las mayores empresas del mundo por magnitud y por cómo lo han revolucionado, Amazon, decidía abandonar la primera línea. Dar un paso atrás y pasarle el testigo a su mano derecha, Andy Jassy, y asumir la presidencia ejecutiva, menos implicada en el día a día de la compañía.

Así se cierra una etapa clave para el desarrollo de Amazon y empieza otra que deja muchas incógnitas, pues será la primera vez que la empresa navegue sin Bezos manejando el timón plenamente. De ahí que surjan los miedos típicos cuando se produce una 'sucesión' en una gran firma.

Porque aunque hay casos en los que todo ha salido sin problemas, en otros el cambio ha sido para peor y ha provocado graves consecuencias en empresas que mueven muchos millones.

¿Será así en el caso de Amazon? ¿O por el contrario será de las afortunadas que sobrevive perfectamente sin su fundador? Tenemos casos en ambas partes, veamos.

Casos de éxito

En el lado afortunado de la historia tenemos un ejemplo muy cerca de nosotros: Inditex. Cuando Amancio Ortega, el hombre que ha logrado levantar un imperio de una humilde tienda en A Coruña, decidió dar un paso atrás hace casi una década, el mundo comenzó a temblar.

Él es uno de los hombres más poderosos del mundo y su marcha podría ser el principio del fin para su imperio textil. Pero todo lo contrario; Inditex ha seguido creciendo en este tiempo sin resentirse por ello.

Pablo Isla, su actual presidente, ha seguido la senda marcada por el fundadory ha conseguido hacer de Inditex aún más gigante en un momento clave en el que el comercio vira al digital. Y eso ha sido así porque llevaba mucho tiempo preparándose para ello. Aunque antes de él estuvo José María Castellanos en el cargo, Ortega dejó todo atado y bien atado para que su marcha fuera otro éxito más preparando a Isla para ello con un CEO de paso.

Otro caso fue el de Apple y Steve Jobs, que parecía un binomio irrompible que de hacerlo podría ser el fin de la empresa. Porque de hecho lo fue. En 1985, poco después de fundarla, Jobs fue despedido de su propia compañía, pues John Sculley, al que el propio Jobs nombró presidente para él centrarse en Macintosh, solicitó su renuncia al pensar que el genio se había estancado. Gran error.

En 1997 Jobs tuvo que volver a reflotar la compañía que sin él sí se había quedado estancada. Desde entonces, solo hizo que hacerla crecer y dejar bien preparada su sucesión esta vez. En 2011 se retiró por su enfermedad dejando todo el manos de Tim Cook, el anterior CCO y mano derecha, el cual ha logrado que la manzana domine el mundo.

Casos de fracaso

Pero no todas las historias son tan felices. A Jack Dorsey su paso atrás no le salió tan bien. Cuando dejó como CEO a Dick Costolo no previó que las ya de por sí maltrechas cuentas de Twitter se iban a resentir más.

Costolo no pudo aguantar la presión y renunció, dejando a Dorsey sin más opciones de volver al mando de forma temporal hasta que encontrara al CEO que la red social necesitaba. Y como será de difícil la tarea que aún sigue en el cargo, donde ha logrado por fin enderezar las cuentas, pero su modelo de negocio sigue puesto en duda ante la diferencia con otras redes sociales que tienen una gran capacidad de monetizarse. Si bien Dorsey ha sacrificado mucho en pos de la privacidad del usuario, algo que en otros casos bien sabidos no ha sucedido.

Otra gran empresa tecnológica que ha sufrido este 'síndrome de la pérdida del fundador' es Groupon, uno de los primeros gigantes tecnológicos en bolsa gracias a la pericia de uno de sus fundadores y posterior CEO, Andrew Mason, quien fue apartado del cargo en 2013 ante la caída de las acciones.

Si bien su marcha no ha evitado que la firma siga teniendo problemas financieros, sobre todo porque se han enlazado dos crisis económicas prácticamente de forma seguida (2008 y COVID-19), lo que afecta directamente al consumo, y a los cupones de descuento, también.

El actual CEO, Aaron Cooper, lleva apenas un año en el cargo después de que sus antecesores no supieran llevar el timón correctamente, lo que demuestra que la marcha de Mason sigue dejando estragos en Groupon.

Por lo que estos casos nos demuestran que suceder a un fundador no es cosa fácil, y la mejor forma para ello es diseñando con mucha antelación la sucesión y preparando al futuro líder para ello. Los cambios repentinos fruto de crisis temporales solo ahondan en el problema, a juzgar por los hechos.

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