¿Cómo funciona el sistema monetario?

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Continuando con nuestra serie de Conceptos de Economía, analizamos cómo funciona el sistema monetario.

Como se mencionó en el último Concepto, el dinero tiene dos funciones principales que son un medio de facilitar las trasacciones, las compras y ventas normales, y un medio de guardar valor, es decir, de ahorrar.

Este dinero está controlado por el banco central y su objetivo es que exista suficiente dinero, de todos los tipos, en el sistema financiero para que las necesidades de la actividad económica sean satisfechas. Que consumidores tengan suficiente dinero para hacer sus compras, que las empresas tengan suficiente dinero para hacer sus compras, pagar sus obligaciones y efectuar sus inversiones y para que el gobierno tenga suficiente dinero para hacer frente a sus gastos y efectuar sus inversiones.

Por otra parte, el banco central tiene la obligacion de asegurar que no haya demasiado dinero, de cualquier tipo, para no impulsar la inflación ya que, demasiada liquidez comparado con las necesidades del mercado real y financiero, causaría subidas de precios, habiendo más demanda de productos y servicios que su oferta.

El banco central tiene varias formas de asegurarse que el dinero necesario esté en el sistema financiero y normalmente trabaja a través del sistema financiero.

Puede imprimir más dinero para que haya más dinero en efectivo, M0, o retirar dinero en efectivo comprando estos de los bancos y, así, reduciendo el nivel de efectivo en el sistema. Además, el banco central puede inyectar dinero al sistema a través en las otras formas de dinero definidas en el anterior Concepto titulado “¿Qué es el dinero? – la M0, M1, M2, M3 y M4“.

Es decir, el banco central puede permitir que el sistema financiero tenga más o menos depositos prestando o retirando liquidez de los bancos, normalmente efectuado a través de la compra o venta de títulos a corto plazo.

Como hemos visto en nuestro anterior Concepto, el nivel de dinero incluye todos los tipos de dinero, incluyendo el dinero en efectivo (M0) y los distintos tipos de deuda, a corto y largo plazo, que el sistema financiero mantiene en su nombre y en nombre de sus clientes.

Por razones de solvencia, los bancos tienen la obligación de mantener un nivel de capital frente a sus balances totales. El capital mínimo considerado seguro es 8% del total del balance y un nivel de capital del 10% del total del balance, hasta hace poco, ha sido considerado muy conservador y muy seguro.

El poder del sistema y de los distintos tipos de dinero es que, con ese nivel de capital necesario, los bancos pueden multiplicar su balance más de diez veces por cada euro de capital que tienen, a través de los préstamos que toman y dan.

Como ejemplo, un banco con capital de 10%, cuando recibe un depósito de €100 puede prestar o invertir €90, es decir, el 90%. A su vez, este 90% se deposita en alguna parte del sistema financiero, donde 90% de este nuevo deposito se puede prestar o invertir, causando otro depósito o depósitos en alguna parte del sistema financiero, y así sucesivamente, con el único límite de la necesidad de mantener el nivel de capital.

Este efecto múltiplicador, utilizando el apalancamiento, tiene el resultado de que cada euro que el banco central suministra al sistema financiero se multiplica por diez o más, dependiendo del nivel de capital que los bancos mantienen.

Por supuesto que el efecto contrario también resulta. Es decir que, si el banco central quiere reducir el nivel total de liquidez en el mercado, suministra menos liquidez en el sistema y multiplicar el nivel de reducción por el mismo efecto múltiple descrito anteriormente.

Adicionalmente, en entornos de dificultad o de inseguridad financiera, las entidades financieras mismas pueden impactar negativamente la liquidez del mercado no respondiendo a las inyecciones de liquidez del banco central y no apalancándose con préstamos o inversiones. El efecto multiplicador requiere su participación.

El banco central puede efectuar esta reducción a través de incrementar el nivel de depósitos obligados que los bancos tienen que mantener en el banco central. Estos depósitos tienen el resultado de reducir el efecto multiplicador y se pueden subir y bajar dependiendo del objetivo del banco central y dependiendo del país, ya que hay variaciones.

Otra forma en el cual el banco central puede influir al sistema financiero es a través de cambiar los niveles de intereses. Si quiere impactar el nivel de intereses lo hace con sus operaciones en el mercado emitiendo o retirando (vendiendo o comprando) títulos con el sector financiero y dejándo a este sector con más o menos liquidez a más o menos niveles de interés. Estos niveles de intereses afectan los niveles de intereses con el cual el sistema financiero opera.

Estos niveles de intereses también inciden en los niveles de liquidez del sistema financiero a través de como influyen su crecimiento, es decir, intereses más altos causan menos préstamos y, como conclusión, reducen el efecto múltiplicador mencionado.

Por todas estas razones, cuando el banco central ve que hay demasiada liquidez en el sistema o demasiada inflación, actual o potencial, actúan reduciendo el nivel de liquidez en el sistema, a través de una mezcla de pasos. Pueden subir el depósito obligado que los bancos tienen con el banco central, así, reduciendo la liquidez disponible en la actividad mencionada y, especialmente, pueden subir el nivel de los intereses y, por razón del efecto múltiple, cada euro de reducción tiene el impacto final de reducir la liquidez del sistema financiero por un múltiple de diez o más.

Si el banco central decide incrementar el nivel de liquidez del sistema, porque considera que no hay inflación en el sistema o porque no lo considera importante, puede reducir el nivel de intereses y, así, causa el efecto contrario, el de crecimiento, liquidez y actividad financiera.

Estas consideracions del banco central están relacionadas con el nivel de liquidez en el sistema. Este liquidez también es impactado por el déficit o superávit del presupuesto estatal y, como el dinero y la liquidez es muy internacional, dólares, euros, etc. toman importancia los déficits o superávits alrededor del mundo.

Los países en déficit gastan más que reciben, financiado por la emisión de deuda y cada dolar o euro, etc. que gastan los gobiernos tiene el mismo impacto multiplicador descrito anteriormente. Midiendo el nivel de liquidez que el banco central estima que es conveniente, estos déficits o superávits a nivel internacional también se tienen en cuenta en sus cálculos.

Además de su papel principal como regulador de los participantes del sistema financiero, para asegurar su solvencia, el papel del banco central en el centro de la gestión del nivel de dinero y del sistema financiero es primordial.

En España, el papel de regulador lo ejerce el Banco de España, mientras el papel en el centro del sistema monetario en los países del Euro, incluyendo España, lo ejerce el Banco Central Europeo (BCE).

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