La temeraria búsqueda del dorado vendiendo oro por la red

Basta con percibir las señales que provienen de nuestro entorno para saber que la compra venta de oro es un negocio en boga, burbujista nuncabajista, al estilo de esa frase tan repetida en el pasado como que el ladrillo nunca baja de precio. Me quedo sorprendido cómo proliferan los negocios privados de compra venta de joyas y metales preciosos, negocios típicos de cualquier época de crisis.
Las nuevas formas de telecomunicación hacen que el ingenio se dispare y la picaresca se encuentre a la vuelta de la esquina. Supongamos que yo monto una web para comprar las joyas que me envíen mis clientes. Sólo necesito un sistema de precintos por parte de los mensajeros, contar con un tasador medianamente cualificado (para evitar que me engañen no para ofrecer garantías) y dedicarme a comprar oro. La duda que asalta es cómo se puede rentabilizar mucho el mercado del oro, porque toda la vida no va a estar por encima de los 1.100 $. Veamos algunos ejemplos:



Si en el post anterior hemos visto los que Financial Times considera los 10 mejores negocios del año pasado, está claro que podría resultar interesante saber cuales son, a su juicio los 10 peores negocios del 2008. No se los motivos, pero creo que posiblemente haya una mayor unanimidad en estos que en los mejores. Debe ser que tenemos una incapacidad innata para decir que algo esta más y no tanto para decir que esta bien, lo asumo.
En los años buenos, era bastante común escuchar aquello de tengo que buscarme un buen negocio, especialmente entre los ocupados por cuenta ajena. Optimismo al poder. Ahora, entre esos mismos, prevalece aquello de virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Cuestión de percepciones, oiga. De todas manera, y aunque no son el mismo tipo de negocio, para levantar el espíritu nunca viene mal repasar los que según Financial Times son los 10 mejores negocios del 2008.


