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La modificación de la deducción por vivienda habitual no es buena idea

La modificación de la deducción por vivienda habitual no es buena idea
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El Debate sobre el Estado de la Nación nos ha dejado una serie de medidas propuestas por el presidente las cuales no pueden dejar indiferente a nadie. La modificación de la deducción por vivienda habitual en todas las compras que se realicen a partir del 2011 es una medida de amplio calado por la repercusión que conlleva a las economías domésticas.

Modificar esta deducción tiene dos variantes claramente diferenciadas, impacto negativo en la renta familiar disponible por la eliminación de dicha deducción a partir de las compras realizadas en 2011 y efectos sobre el mercado inmobiliario.

El impacto fiscal de esta deducción se genera para los nuevos hipotecados a partir de 2011. Es decir, quién actualmente tenga derecho a ella, la mantendrá en el tiempo, mientras dure su hipoteca o no decida cambiarse de vivienda. Si se genera un cambio de vivienda, perderá esta deducción.

La justificación del ejecutivo para llevar a cabo esta medida se sustenta en el fomento de la compra de la vivienda habitual por parte de quienes no la tengan aún con objeto de consolidar el derecho a esta deducción. Es una medida cortoplacista totalmente en donde no todo el mundo puede acceder a una vivienda en la actualidad y con efectos perniciosos a largo plazo.

En un principio, a corto plazo se va a obligar al sostén del precio actual de la vivienda tanto nueva como en segunda mano. Quién no ha comprado todavia su vivienda está esperando a que baje de precio o a que tenga acceso a la financiación necesaria. Dadas las circunstancias macro de empleo, salarios y acceso al crédito, los jóvenes y no tan jóvenes tendrán que seguir esperando un precio asequible para acceder a la compra, por más rebaja fiscal de 1.350 euros anuales que se puedan perder en el tiempo.

Este sostén, generará prisas por vender y comprar a partir del primer trimestre del 2010, puesto que el hipotético aliciente fiscal de compra se perderá en el 2011. A partir de este punto, el frenazo al sector es muy probable. Si yo tengo una vivienda que me apaño con ella, es posible que evalue dos veces cambiarme de casa si pierdo la deducción por hipoteca que ya tengo consolidada. Siguiendo en esta línea, la deducción que se crea para el 2011 es muy corta y favorecerá a muy pocos contribuyentes desincentivando también la compra a favor del alquiler.

Quién tenga una base imponible de 17.000 euros en el ejercicio 2011, dificilimente pueda pagar una hipoteca con los importes que se barajan en la actualidad. Tampoco se están hablando de índices correctores a estos límites ni a los importes de la deducción. Por otra parte, las deducciones regresivas en dos tramos como las planteadas sólo generan ruido, pero a efectos prácticos ocurre con ellas como la deducción por alquiler que tienen los inquilinos. Tiene escaso impacto fiscal en donde hay mucho ruido pero pocas nueces.

Por último, creo que se está escapando un detalle importante en toda esta propuesta. El presidente acaba de justificar la burbuja inmobiliaria en esta deducción que se impuso en el año 1999. A mis cortas luces fiscales, la segunda vivienda, por ejemplo no se ve afectada por este tipo de deducciones y las segundas edificaciones residenciales y demás inmuebles también han sufrido las consecuencias de la burbuja. ¿Qué opiniones suscita la medida entre vosotros?

Vía | Discurso Apertura Zapatero Debate Estado sobre la Nación (PDF – Pag 18)
Más Información | El Mundo
Imagen | Saba-dija
En El Blog Salmón | No sabemos si la vivienda sube o baja

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