Compartir
Publicidad

Mario Draghi no descarta una tasa de interés negativa

Mario Draghi no descarta una tasa de interés negativa
13 Comentarios
Publicidad
Publicidad

La inestabilidad económica de la zona euro, el alto y desolador desempleo, la deuda pública y la deflación en curso, forman parte de un escenario altamente riesgoso para el Banco Central Europeo. Las medidas aplicadas por Mario Draghi de reducción de tasas de interés y las inyecciones de dinero a la banca y los gobiernos, no han dado un resultado satisfactorio. El dinero no fluye hacia la economía real y la contracción del credito ha llegado a niveles históricos. Los bancos prefieren depositar el dinero en el BCE y apostar a la seguridad de esos intereses en vez de introducirlos a la economía real que es la que genera empleo, sin duda el problema más serio de la zona euro. ¿Qué más puede hacer el BCE? Aunque pareciera que el BCE ha agotado todas sus medidas de política, puede seguir bajando la tasa de interés y llevarla a terreno negativo como un medio de impulsar el crédito en los países en crisis. No existen riegos de inflación en Europa y la deflación es el verdadero problema real. Con una tasa de inflación que se encuentra muy por debajo del objetivo del 2 por ciento anual, la deflación (o caída sistemática de los precios) constituye el verdadero cáncer en estos momentos, con costes que analizamos en este post.

El BCE también quieren penalizar los flujos de dinero que vuelven como depósitos al BCE, y los abultados saldos en efectivo que mantiene la banca. Los depósitos que la banca hace al BCE constituyen una fuga de dinero de la economía que ayuda a mantener el crecimiento estancado. El BCE considera que la única manera de obligar a la banca a generar crédito para impulsar la economía es mediante un castigo. Sin embargo, otro aspecto clave que debe existir a la hora de generar préstamo con las bajas tasas de interés actuales, es dar la seguridad que las tasas de interés se mantendrán bajas por un largo tiempo.

El jefe del BCE cuestionó el excesivo optimismo de algunos líderes sobre la economía de la zona euro. En las ultimas semanas muchos líderes han instalado la idea de una recuperación en Europa, pero de existir algún tipo de recuperación esta es aun muy débil y está muy desigualmente distribuida. Al bajo nivel de crecimiento se suma la caída de las exportaciones y la caída de la demanda interna. Esto tiene incidencia en la tasa de morosidad que en España ha alcanzado el el 13,08 por ciento, mientras en Grecia se ubica en el 35 por ciento y, según el diario Ekathimerini, alcanzará el 40% a fines de 2014.

Las medidas de fuerza del BCE buscar generar un poco de inflación en la economía dado que el cáncer de la deflación es mucho peor. Se piensa que un poco de inflación aceleraría el consumo y daría impulso a la recuperación en la zona euro. Obligar a los bancos a prestar dinero a la economía y no a guardarlo, no deja de ser una medida radical que puede empeorar el resultado de los bancos en los test de fin de año. De ahí que la apuesta por este plan casi al borde del abismo debería tener una aplicación inmediata si se espera obtener resultados hacia el tercer trimestre. En seis años de crisis el dinero no ha fluído hacia la economía real y hacer la prueba durante un año puede tal vez ser la última herramienta d política monetaria que le quede a Mario Draghi.

En El Blog Salmón | Miedo al fantasma deflacionario lleva al BCE a histórica baja en los tipos de interés

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio