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No habrá nuevos países a corto plazo en el euro, todos los detalles

No habrá nuevos países a corto plazo en el euro, todos los detalles
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El euro está destinado a ser la moneda única de la Unión Europea en su conjunto, una divisa que actualmente utilizan diariamente unos 342 millones de personas en 19 Estados miembros.

Fue introducido el 1 de enero de 1999 por once Estados miembros. Desde entonces, Grecia (2001), Eslovenia (2007), Chipre y Malta (2008), Eslovaquia (2009), Estonia (2011), Letonia (2014) y Lituania (2015) han adoptado el euro.

Cabe recordar que Dinamarca y el Reino Unido no han expresado el deseo de entrar en la tercera fase de la UEM, es decir, adoptar el euro, y en el caso del Reino Unido ya está en fase de salida de la Unión Europea. Por ello, no se evalúan los criterios de convergencia a estos países y únicamente se refiere a Bulgaria, la República Checa, Croacia, Hungría, Polonia, Rumanía y Suecia.

A Bulgaria se le escapa la oportunidad de formar parte del euro

Según se desprende del último informe del BCE, ninguno de los países que están pendientes de incorporarse al euro están aún preparados para formar parte. El que más esperanzas albergaba era Bulgaria, pero tras la revisión de su economía frente a los criterios de incorporación, no ha sido posible formalizar la adopción a la moneda única.

De todos los miembros potenciales para la adopción del euro, Bulgaria quería postularse para acceder a la ERM-2, una especie de sala de espera de dos años para adoptar el euro. No obstante, el informe de valoración arrojado serias dudas sobre esas aspiraciones.

Uno de los problemas de Bulgaria es su legislación, en particular la Ley sobre el Banco Nacional de Bulgaria, no es plenamente compatible con la obligación de cumplimiento prevista en el artículo 131 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).

Esto se debe a que existen incompatibilidades e imperfecciones en el ámbito de la independencia de los bancos centrales, la prohibición de la financiación monetaria y de la integración de los bancos centrales.

En relación al criterio de estabilidad de los precios, Bulgaria ha cumplido. La tasa media de inflación en Bulgaria durante los 12 meses anteriores a marzo de 2018 fue un 1,4%, quedando por debajo del valor de referencia (1,9%). Además, se prevé que se mantenga por debajo del valor de referencia en los próximos meses.

Bulgaria

También Bulgaria cumplía con el criterio relativo a las finanzas públicas. La ratio de deuda pública disminuyó hasta el 25,4% del PIB en 2017 y se proyecta para el 23,3% del PIB en 2018 y al 21,4% del PIB en 2019. El déficit presupuestario fue del 0,2% y el 0,9% del PIB en 2016 y 2017, respectivamente y para este año cerraría en el 0,6%.

Deuda

Históricamente, la divisa de Bulgaria, el lev, estaba vinculada al marco alemán, aunque tras la introducción del euro, se vinculó a esta divisa. Bulgaria no ha sido capaz de cumplir uno de los pilares básicos y es una estabilidad que en su tipo de cambio, lo que es un factor decisivo para impedir que Bulgaria pueda adoptar el euro que finalmente.

Ninguno de los países cumplen los criterios de entrada

El resto de los siete países evaluados bajo los criterios de convergencia para la incorporación en el euro, no tienen delimitado un objetivo en el tiempo para incorporarse. Más bien, que proyecto de la Unión Europea gira en torno la adopción del euro pero no se está evaluando en el medio plazo cumplir con los criterios establecidos para su adopción.

Las diferencias entre países en relación con la inflación han continuado reduciéndose, lo que es indicativo de los progresos efectuados hacia el logro de un alto grado de estabilidad de precios. En el período de referencia de doce meses comprendido entre abril de 2017 y marzo de 2018 la inflación aumentó en la UE debido principalmente al fuerte crecimiento económico y a la subida de los precios de la energía y de las materias primas.

La República Checa y Hungría registraron tasas de inflación superiores al valor de referencia, mientras que la inflación se situó en dicho valor en Rumanía y Suecia, por debajo de dicho valor en Bulgaria y Polonia, y muy por debajo de dicho valor en Croacia. De cara al futuro, se espera que la inflación continúe aumentando en los próximos años en los países examinados, siendo motivo de preocupación.

El informe indica una visible mejora en relación con los criterios fiscales, con desequilibrios presupuestarios reducidos en la mayoría de los países examinados. En 2017 todos los países analizados registraron ratios de déficit por debajo del valor de referencia del 3% del PIB y ningún país está sujeto actualmente a un procedimiento de déficit excesivo. Croacia fue objeto de dicho procedimiento en 2016.

Por tanto, todos los países analizados cumplen el criterio de déficit. Las ratios de deuda superan el umbral del 60% del PIB solo en el caso de Croacia y Hungría, pero siguen una senda suficientemente descendente y se están aproximando al 60 % del PIB a un ritmo satisfactorio, por lo que puede considerarse que estos países cumplen el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

Ninguna de las monedas de los países examinados participa en el Mecanismo de Tipos de Cambio II (MTC II). En la mayoría de los países, el tipo de cambio mostró una volatilidad relativamente elevada durante el período de referencia de dos años. La excepción fue Croacia que cuenta con un régimen cambiario de flotación estrechamente controlada.

Por lo que respecta a la convergencia de los tipos de interés a largo plazo, estos tipos se situaron por debajo del valor de referencia del 3,2% en cinco de los siete países analizados. En Polonia y Rumanía, los tipos de interés superaron el valor de referencia. La República Checa y Suecia registraron los valores más bajos.

El euroescepticismo pone freno a la integración en el euro

Hay que entender que el proyecto europeo está seriamente cuestionado por muchos países y que muchas formaciones políticas internas nacionales ven con recelo traspasar su soberanía, especialmente la monetaria al BCE. Todo ello, en un contexto de negociaciones del Brexit, por lo que la UE se está reconfigurando a sí misma antes de seguir con el proceso de integración de más países.

Actualmente, Italia y Hungría serían los parlamentos que mayor porcentaje de euroescepticismo reúnen de toda la Unión Europea, debido a que sus respectivas cámaras agrupan un porcentaje superior al 65% de diputados que tiene dudas o está en contra del proyecto europeo.

Euroscepticism Eu

En concreto Italia, que está en camino de tener una coalición gobernante euroescéptica izquierda-derecha, ahora tiene los niveles más bajos de adhesión a la UE de cualquier otro país de la UE (44%) y el doble de personas cree que su voz no se escucha en la UE (61%).

Atendiendo al Eurobarómetro, el 44% de los europeos piensa que el bloque había tomado un rumbo equivocado, mientras que solo el 32% dijo que iba por el camino correcto. Más de la mitad de los adultos dijeron que no tenían ningún interés en las elecciones del próximo año en el Parlamento Europeo y el 63% de los votantes más jóvenes admitieron que estaban buscando "nuevos partidos y movimientos políticos".

España prácticamente es una anomalía dentro de la Unión Europea debido a que ninguna de sus principales formaciones políticas son partidarias de romper con la UE. Las principales economías del euro cuentan con su partido euroescéptico o más euroescépticos: Alternativa por Alemania (Alemania), Frente Nacional (Francia), Movimiento Cinco Estrellas y la Liga (Italia).

Esto se debe a que 9 de cada 10 españoles (un 88%) afirma sentirse ciudadano de la Unión Europea frente a un mayoritario, aunque menor, 70% de europeos. Españoles y europeos apoyan de forma mayoritaria la Unión Económica y Monetaria europea y la moneda única, el euro. Un 82% en el caso de los ciudadanos españoles y un 62% entre el conjunto de europeos.

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