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Supongamos que hay Brexit ¿y después qué?

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El jueves que viene se celebrará en Reino Unido un referendum sobre la permanencia en la UE, algo de lo que lleva hablándose en los medios desde hace meses. Que haya o no haya Brexit, puede ser vital para la Unión Europea, los estados miembros y para millones de ciudadanos europeos.

Así que supongamos que el Reino Unido sale de la Unión Europea, ¿no sería eso malo para ellos? Ya se han hecho muchos estudios sobre las consecuencias, que muchos creen que serían problemáticas. En cambio hay quienes afirman lo contrario, que supondría una oportunidad y que hay países fuera de la Unión Europea a los que les va bastante bien: Suiza y Noruega.

¿Son Suiza y Noruega buenos ejemplos para la arcadia feliz que proponen los partidarios del Brexit? En realidad, la situación es más compleja. Pero hay que tener en cuenta una cosa, ni Suiza ni Noruega se libran de los problemas que impulsan el Brexit a los británicos: la burocracia europea, la contribución a los presupuestos de la UE y la libertad de movimientos de personas.

Las posibles salidas del Brexit

Neil Warwick, abogado del bufete británico Square One Law, ve cuatro posibilidades si el Reino Unido decidiese activar el artículo 50 y negociar una salida de la Unión Europea:

La primera es la opción de Noruega, unirse a la Zona Económica Europea. La Zona Económica Europea implica que Noruega tiene que adaptar su legislación a la de la Uniín Europea, pero no tiene capacidad alguna de decidir sobre la misma. También contribuye al presupuesto de la Unión Europea y tiene que permitir la libre circulación de personas, motivo por el que hay europeos que viven en Noruega, como ya nos ha mostrado Españoles por el Mundo. Es decir, Noruega aunque no está de facto en la UE, tiene que aceptar mucha legislación europea y los defectos que esta conlleva, sin poder influir en la misma.

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La segunda opción es seguir el modelo de Suiza, y estar en la European Free Trade Area (EFTA). La EFTA fue un acuerdo surgido en su momento por aquellos países que no querían incorporarse a la entonces Comunidad Económica Europea, pero querían los beneficios del libre comercio con sus vecinos. Hoy en día es algo residual, limitado a Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, pero podría revitalizarse si se incorporase el Reino Unido.

La situación de Suiza implica muchos acuerdos bilaterales con la Unión Europea que se han firmado durante décadas, y Suiza también ha aceptado la libertad de movimiento de personas, legislación europea y contribuir al presupuesto de la UE, aunque no tiene poder de decisión sobre la legislación o el uso del presupuesto europeo, como tiene el Reino Unido actualmente.

En realidad, las opciones de Noruega y de Suiza básicamente son decisiones que han tomado estos países para estar en la UE y en el vasto mercado europeo de facto, sin llegar a unirse de iure al mismo por oposición de la población.

La tercera opción sería la firma de un tratado bilateral entre la UE y Reino Unido como los que se están tratando entre la UE y Canadá o con Turquía. Muy posiblemente estos tratados implicarían una posición similar como tienen Noruega y Suiza con la UE, aunque está por decidir porque no se ha firmado el acuerdo.

La cuarta opción para el Reino Unido implica no firmar ningún tipo de acuerdo, de modo que las relaciones comerciales quedarían cubiertas por los acuerdos multilaterales de la Organización Mundial del Comercio, a la que ya pertenecen todos los estados de la UE, la propia UE y el Reino Unido. No implicaría ni la libertad de movimientos de personas, ni la legislación europea (sólo ciertos acuerdos internacionales aplicarían), ni tampoco contribuir al presupuesto de la UE, pero las tarifas de importación de los socios comerciales muy posiblemente subirían bastante.

Y aunque fuera posible llegar a un acuerdo tipo Noruega o Suiza, hay que tener en cuenta que se puede llegar a tardar una década en llegar a un acuerdo de este tipo, mientras que el Brexit se calcula en unos dos años a partir del referendum de la solicitud formal. Los británicos se pueden encontrar en un limbo durante una década.

La City y la industria, grandes afectadas

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Muy posiblemente los servicios financieros sean la industria con más éxito del Reino Unido, especialmente a partir del Big Bang tras las reformas de Thatcher. Claramente la capital financiera de la UE es Londres, sin que París y Francfort sean capaces de rivalizar con Londres en este aspecto.

Ante una posible salida de la UE, muchas empresas de servicios temerían una salida del Brexit de la UE. Ya se ha resentido la libra, y muy posiblemente se resentiría la banca británica, que se encontraría fuera de la UE. La UE no tendría que hacer mucho para poner obstáculos a las empresas de fuera de la UE que quisieran actuar en la misma.

Aunque la economía británica está altamente terciarizada, en la cuna de la revolución industrial y la máquina de vapor, la industria sigue siendo un motivo de orgullo y preocupación para los británicos. A esto ayuda la presencia de grandes empresas británicas y de multinacionales extranjeras que eligieron la isla para fabricar productos para el continente Europeo.

Las empresas japoneses en Reino Unido emplean a 140.000 trabajadores, cuyos empleos correrían más riesgo si el Reino Unido no tuviera acceso al mercado europeo. Por ejemplo, en Sunderland se fabrica el Nissan Qashqai, que posiblemente sea uno de los coches más exitosos de Europa, si tras el Brexit no se mantuvieran los acuerdos comerciales , las exportaciones de estos vehículos se verían fuertemente afectadas. Otras empresas japonesas como Hitachi o Fujitsu también se han manifestado en contra.

Pero esto no afectaría sólo a las multinacionales que fabrican para el continente, sino también a empresas británicas, como por ejemplo Rolls-Royce. Muchos Airbus que salen de la fábrica de Tolouse utilizan motores Rolls-Royce, que resultarían más caros con un Reino Unido fuera de la UE, frente a los de otros fabricantes. Ya hay empresas del grupo BMW o Airbus que empiezan a advertir a sus empleados de los posibles efectos del Brexit.

Por otro lado, existen otras empresas industriales como Dyson o JCB que afirman que el coste legislativo de la UE es muy alto y que estarían mejor fuera de la UE.

¿Y qué sucedería con los ingleses en España?

Alrededor de 4,5 millones de ciudadanos británicos viven fuera del Reino Unido, 1,3 millones en la UE. Dentro de la UE, el país que tiene a más británicos es España (más de 300.000), algo bastante obvio para aquellos que conocen la Costa del Sol u otros lugares de la costa Mediterránea.

Y es que en caso de Brexit, no se convertirían en inmigrantes ilegales de la noche a la mañana, pero si corren el riesgo de quedarse sin acceso a la salud pública, algo que temen, especialmente porque muchos están ya jubilados. Es muy posible que estos ciudadanos británicos teman tener que volver, tras haber sufrido una crisis inmobiliaria (y otra posible crisis en la que todos ellos estuvieran vendiendo sus viviendas en España para volverse al Reino Unido). Esto dependería bastante de los posibles acuerdos a los que se llegara tras salir el Reino Unido de la UE.

Implicando a jubilados, estudiantes, multinacionales y pequeños negocios, el Brexit no es una cuestión sencilla. Dependiendo de como salga, puede que sea una salida de iure (como el caso de Noruega) o que suponga una salida de facto que nos acabe afectando muy negativamente a todos. Porque lo queramos o no, actualmente nos beneficiamos de que el Reino Unido esté en la UE, aunque sólo sea como un posible destino laboral donde poder desarrollar nuestra profesión.

En El Blog Salmón | ¿Cómo le sentaría el Brexit a España?

En Magnet | Brexit: estas serán las consecuencias económicas de la salida del Reino Unido de la Unión Europea

Más información | The Guardian

Imagen | Moyan_Brenn, Janitors y udn

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