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Soledad, ingeniera técnica industrial: "Todo iba perfecto hasta los 50. Ahí no hubo forma de encontrar trabajo"

La paradoja de un mercado laboral que obliga a trabajar hasta casi los 67 años mientras expone a sus profesionales más experimentados al rechazo demográfico sistemático

Soledad, ingeniera técnica industrial: "Todo iba perfecto hasta los 50. Ahí no hubo forma de encontrar trabajo"
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Redacción El Blog Salmón

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El testimonio de Soledad, una ingeniero técnico industrial mecánico que trabajó durante 32 años en multinacionales por todo el mundo, expuso en la sección "La Hora de los Fósforos" del programa Herrera en COPE una cruda realidad de exclusión. Al cumplir los 50 años, la denominada "edad del edadismo", su exitosa trayectoria se truncó de golpe. A pesar de su vasta especialización técnica, encontrar empleo en su sector se tornó en una misión imposible, obligándola a enfrentarse a la dolorosa e inesperada barrera de la discriminación por edad.

"Mira, yo soy ingeniero técnico industrial mecánico del ICAID y, bueno, he estado trabajando durante 32 años en multinacionales, viajando por todo el mundo, todo perfecto, hasta que llegué a la edad del edadismo. Con toda la experiencia que yo tengo ya no hay forma de encontrar trabajo en ninguna industria. (...) A partir de los 50 años ahí estamos".

Lejos de rendirse ante este muro, Soledad decidió reinventarse dando clases de inglés de Cambridge a alumnos de todas las edades, adaptándose con esfuerzo a la compleja gramática oficial. Su caso formó parte de un mapa de adaptación laboral en el que otros oyentes compartieron sus propios cambios de rumbo: Esteban pasó de la informática a la ópera; Paula dejó la investigación en neurociencias para fundar Candipet; María José y Ricardo cambiaron el Derecho por la industria farmacéutica y quesera; y Miguel Ángel pasó de la ebanistería al camión y al autobús. No obstante, la experiencia de Soledad destaca por destapar una persistente y silenciosa brecha generacional.

La paradoja de la jubilación tardía

Esta situación colisiona frontalmente con la paradoja demográfica española, marcada por un envejecimiento récord del 148% (148 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16). La legislación obliga a los ciudadanos a prolongar su vida laboral, retrasando la edad de jubilación ordinaria en 2026 hasta los 66 años y 10 meses, con vistas a alcanzar los 67 años fijados para 2027. Sin embargo, el propio mercado laboral sabotea esta premisa. 

Las cifras oficiales reflejan la gravedad de este problema estructural, evidenciando un vuelco sin precedentes en el desempleo nacional. Tal y como recoge Xataca, la generación Z ha conseguido bajar su tasa de paro, pero el problema es que ahora el 60% de los parados tiene más de 45 años, lo que significa que casi seis de cada diez desempleados pertenecen a este grupo de edad. Con un total de 2,35 millones de parados en España, resulta alarmante que uno de cada tres ya supere la frontera de los 50 años. Este desequilibrio ha propiciado un hito estadístico inédito: por primera vez, la tasa de desempleo de los mayores de 55 años (9,8%) ha superado a la de la franja de 25 a 54 años (9,4%). 

En este contexto, El Blog Salmón apunta que está muy bien que España frene las prejubilaciones, pero la tasa de paro de los seniors se ha duplicado a lo largo de las últimas dos décadas. El resultado de obligar por ley a los seniors a permanecer activos, sin que el mercado los absorba, es su desamparo en las listas del paro. Aunque el artículo 4.2.c del Estatuto de los Trabajadores prohíbe de forma nítida la discriminación laboral directa o indirecta por motivos de edad, la brecha persiste tras los procesos de selección reales. 

Ante esta falta de inserción real, el subsidio para mayores de 52 años se dispara en España como red de protección, pero a la OCDE le preocupa que el sistema no logre reinsertar a los parados sénior, convirtiendo una ayuda de supervivencia en una prejubilación encubierta que merma la pensión futura. Mientras la administración analiza el problema con lentitud, innumerables trayectorias brillantes siguen siendo silenciadas en portales de empleo por filtros automatizados que descartan perfiles valiosos basándose únicamente en el año de su licenciatura.

Imagen | Cottonbro Studio (vía Pexels)

En El Blog Salmón | Beatriz vive en Valladolid y trabaja en Madrid: "Salgo con mi hijo de 24 meses a las 5 de la mañana, tardamos tres horas en llegar a la oficina, cogemos un autobús, un tren y cercanías"

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