El problema de la vivienda no es un tema que afecta únicamente a España, ni mucho menos. Prácticamente ningún país desarrollado se libra. Tampoco nuestros vecinos franceses.
De hecho, en el país galo y en apenas 20 años sin tener en cuenta la inflación, los precios de la vivienda han subido casi un 90%, frente a aproximadamente un 10% en los salarios. La situación más allá de los Pirineos también es terrible.
Y es que, mantener una vivienda se ha convertido en uno de los principales gastos mensuales para millones de personas en todo el mundo. La hipoteca o el alquiler son solo una parte de una factura.
Hay que añadir suministros, impuestos, reparaciones y mantenimiento. Ante esta realidad, no es de extrañar como algunos profesionales están buscando alternativas para reducir sus gastos fijos.
Tal y como recoge Le Figaro, Ronan, un desarrollador web francés, optó por una solución radical: vender su casa y trasladar su vida a una autocaravana.
El cambio le permite ahorrar entre 300 y 400 euros mensuales, aunque ha tenido que modificar completamente sus hábitos y aprender a vivir en apenas 14 metros cuadrados.
Vendió su casa por 112.000 euros y compró una autocaravana
Antes de vivir sobre ruedas, Ronan era propietario de una pequeña casa de 60 metros cuadrados. La había comprado por 45.000 euros gracias a sus ahorros y a una herencia recibida de su abuelo.
“Había comprado una pequeña casa de 60 metros cuadrados por 45.000 euros, gracias a algunos ahorros y a una herencia de mi abuelo. ¡Había que reformarlo todo! La reformé por completo, con la ayuda de algunos amigos. Una vez terminada la obra, quise venderla: necesitaba un nuevo reto”.
Finalmente, vendió la vivienda por 112.000 euros. Después destinó alrededor de 22.000 euros a comprar una autocaravana de segunda mano fabricada en 2005, con unos 120.000 kilómetros y cerca de 14 metros cuadrados habitables.
La adaptación interior le supuso otros 800 euros. “Diseñé muebles a medida para maximizar el espacio de almacenamiento. También instalé un pequeño escritorio retráctil. En total, creo que gasté cerca de 800 euros, principalmente en materiales”.
Ese pequeño escritorio es fundamental para su trabajo. Ronan es autónomo y se dedica al desarrollo de páginas web, por lo que puede continuar con su actividad profesional utilizando un ordenador y una conexión móvil.
Paneles solares y campings para el día a día
Vivir en una autocaravana ha obligado al desarrollador a controlar mucho más el consumo de electricidad, agua y gas. Buena parte de la energía procede de baterías alimentadas mediante paneles solares.
Cuando necesita cargar completamente el sistema o disponer de determinados servicios, recurre temporalmente a campings. Durante el invierno también intenta permanecer más tiempo en un mismo lugar para reducir los desplazamientos y gestionar mejor el consumo energético.
La movilidad es una de las ventajas de este estilo de vida, pero también exige planificación. Cada desplazamiento supone combustible y las bajas temperaturas incrementan las necesidades energéticas dentro del vehículo.
Gasta unos 200 euros al mes en combustible
Cambiar una casa por una autocaravana no significa eliminar, cómo no, todos los gastos. En el caso de Ronan, el combustible supone aproximadamente 200 euros mensuales.
También consume entre ocho y diez bombonas de gas al año y debe afrontar el mantenimiento de un vehículo fabricado hace más de dos décadas. A estas partidas se suma el uso de campings y áreas privadas, con tarifas que oscilan entre 5 y 20 euros diarios dependiendo del lugar.
Pese a estos gastos, sus números le permiten mantener una capacidad de ahorro considerable. “Vendí mi casa por 112.000 euros para vivir en una autocaravana. Ahora ahorro hasta 400 euros cada mes y obtengo unos ingresos netos de entre 1.600 y 1.800 euros mensuales”.
A cambio, eso sí, ha tenido que acostumbrarse a vivir en un espacio mucho más pequeño y controlar aspectos cotidianos como el agua disponible, la carga de las baterías o cada desplazamiento.
Imágenes | Le Figaro
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