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La productividad europea por debajo de la estadounidense

La productividad europea por debajo de la estadounidense
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En estas páginas he hablado mucho de la necesidad de maximizar la productividad de una empresa y, en total, de un país, y que los países con menos productividad suelen demostrarlo en menos inversión, menos crecimiento, menor creación de empleo, y menos sueldos, en términos sostenibles.

El artículo vinculado nos habla de la productividad comparativa entre las distintas regiones, nos enseña que la productividad europea sigue menor que la estadounidense y nos demuestra algunas de las debilidades de las zonas con menor productividad. En términos reales vemos que, a pesar del crecimiento europeo experimentado durante muchos años, los europeos siguen con 8.100 euros en producto interior bruto (PIB) per capita menos que en Estados Unidos, sumando 3,2 millones de millones de euros en su totalidad.

Esta diferencia de productividad está incrementando no disminuyendo y, como están las cosas, aconseja entender las razones por qué estamos en esta situación y qué podemos hacer para mejorarla.

El impacto principal sobre la productividad en una economía moderna proviene del sector de servicios, y se resalta especialmente el bajo rendimiento de los servicios locales como causante principal, por ejemplo el comercio, que explican dos tercios de las diferencias.

La productividad es uno de los temas principales del “Beyond austerity: A path to economic growth and renewal in Europe“ (Más allá de la austeridad: un camino al crecimiento económico y a la renovación europeo), un nuevo informe del McKinsey Global Institute (MGI). Es decir, basta ya de las políticas del pánico y del despilfarro y miremos a las políticas sostenibles y obligadas.

El Estudio analiza varias areas que se deberían considerar en Europa para ayudar a elaborar políticas, incluyendo las siguientes:

  • medidas para la reforma de sus mercados laborales,
  • de reducción del desempleo,
  • impulsando el crecimiento del PIB per capita,
  • aligerando las presiones sobre el crecimiento,
  • políticas para construir una estrategia efectiva en favor del crecimiento.

Además, evalúa cómo construir de la base en el cual nos encontramos, de la alta deuda y de los altos déficits y las limitaciones de estos en las políticas potenciales futuras.

Aunque el nivel de productividad de Europa se ha estado acercando a la de Estados Unidos desde los años 1960 hasta mediados de los años 1990, a partir de ese momento se han visto progresivos aumentos en las diferencias de la productividad comparativa. Además, el gráfico nos demuestra que las partes de Europa han visto distintos desarrollos de su productividad.

Esto no debe sorprendernos. Sólo hay que estar en una cola en el banco o en una administración pública haciendo alguna gestión, por supuesto en pleno día laboral, para ver que la productividad en el trabajo se pierde. Como vemos, la productividad de los países en el sur de Europa se han mantenido muy por debajo del promedio europeo y bastante más por debajo de la productividad estadounidense. Algo serio y sostenible tienen que hacer.

Mañana hablaré de las medidas detalladas que nos recomiendan que los gobiernos consideren para flexibilizar sus mercados y sus sectores de los servicios para impulsar la productividad.

Vía | McKinsey Quarterly (en inglés)
En El Blog Salmón | La evolución del desempleo mundial a lo largo de la crisis económica

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