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Parecía que despegaba, y se estrelló

Parecía que despegaba, y se estrelló
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Durante la década de los dos mil, las compañías aéreas Low Cost revolucionaron el mercado de la aviación civil. En un entorno de bonanza económica, de incremento de la demanda de servicios turísticos, de estabilidad política en los principales destinos, y el afán por conocer el mundo, estas compañías reventaron el mercado.

Con la aparición de este tipo de empresas, volar dejó de ser un lujo para ser un servicio al alcance de cualquiera. Incluso, existiendo ofertas, en las que realizar un viaje de 7 000 Km en avión resultaba más barato que realizar un trayecto de apenas 200 Km en tren. Esta realidad rompía la lógica, y proporcionaba un crecimiento explosivo de la mayor parte de compañías de bajo coste, que se adentraron en el mercado. Durante estos años el sector creció de forma exponencial, aumentando notablemente el parque aéreo, la cantidad y calidad de los aeropuertos, el sistema de cheking, mayor oferta y canales de distribución de viajes, etcétera.

Hasta el 2008, todo fueron alegrías, pero he ahí un punto de inflexión en este negocio, debido a varios factores:

  • Incremento de los costes de producción, principalmente por el encarecimiento del barril de petróleo, y más aún con el descenso brusco su precio en los mercados internacionales al año siguiente, con un efecto añadido. Teniendo en cuenta, que en los mercados de commodities (materias primas) el petróleo se compra a 6 meses. Las compañías aéreas notaban por un lado, el incremento en su factura, pero por otro, llegaron a comprar petróleo caro, para consumirlo en épocas en las que estaba barato. Este detalle condenó a las compañías aéreas a incurrir en pérdidas millonarias en sus cuentas de resultados, especialmente en el caso de Iberia, al cierre del primer semestre del año pasado.
  • Por otro lado, la guerra de precios manifiesta, en la que se redujeron tanto los márgenes, que las tarifas dejaron de ser rentables, incluso ajustando mucho los costes.
  • Y finalmente, aquellos factores que considero detonantes de la situación actual del sector, el excesivo endeudamiento de las aerolíneas y la inacción del Gobierno (como por ejemplo en el caso Aerolíneas Argentinas, dejando de lado al Grupo de Díaz Ferrán).

Todo este cúmulo de acontecimientos, ha transformado el sector, pasando de ser uno de los sectores extrella de los “felices dos mil”, a ser uno de los más castigados en la crisis actual.  Esta es una realidad que se le está presentando a empresas como Vueling, easyjet, y como no, a Air Comet en las últimas semanas.En economía, cuando la demanda es amplia y tiene carácter creciente, es absorbida por la oferta existente, pero cuando la demanda se contrae, la oferta dispuesta a absorberla, se hace cada vez más selecta, siendo los más eficientes, quiénes desplanzan del mercado a aquéllos que no lo son. ¿Será Ryanair la única aerolínea que exista en el futuro, resultante del despegue de los 'dos mil'?

Imagen | cesar En El Blog Salmón | Fomento no debería haber otorgado la licencia de vuelo a Air CometDíaz Ferrán debe abandonar la Presidencia de la CEOE Más información | El Mundo

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