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Ampliar el concepto de pyme para facilitar el acceso al crédito, algunas dudas

Ampliar el concepto de pyme para facilitar el acceso al crédito, algunas dudas
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El grifo del crédito no fluye hacia las empresas españolas como al ministro De Guindos le gustaría, motivo por el que hoy ha asegurado que el Gobierno pronto aprobará una ley (eso sí, impuesta por la normativa comunitaria) para que más empresas entren en la categoría de pyme y así les sea más fácil acceder al crédito, ya que los criterios de la regulación bancaria Basilea III otorgan un acceso más fácil a la financiación a estas que a las grandes empresas.

Actualmente se considera pequeña empresa a la que cuenta con entre 10 y 50 trabajadores y mediana a aquella que tiene menos de 250. Sin embargo, también se debe tener en cuenta el volumen de negocio (que para que se considere pyme ha de ser inferior a cincuenta millones de euros) o el balance general (inferior a 43 millones de euros), variables que hacen que muchas empresas no sean pymes pese a tener menos de 250 trabajadores. Lo que se pretende con esta nueva ley es que flexibilizando estos criterios se ampliaría el concepto de pyme, lo que a priori se traduciría en la irrupción en el mercado de "nuevas pymes" a las que les sería más fácil acceder al crédito bancario.

No obstante, el problema es que partimos de una base errónea: considerar el crédito, barato si es posible y de fácil acceso para cuantas más empresas mejor, como la panacea a todos los problemas económicos actuales. Olvidamos, sin embargo, que de los 3.812.000 millones de euros a los que asciende la deuda total de España (casi cuatro veces su PIB), 1.340.000 millones corresponden a créditos a empresas. En mi opinión, el endeudamiento es significativo y lo que nos ha tocado vivir ahora no es sino un proceso de desapalancamiento financiero histórico y necesario.

Y todo esto sin olvidar que esta redefinición del concepto de pyme no afectaría en absoluto a las pymes actuales, sólo a las que ahora se quedan fuera de esa denominación pero que sí entrarían en la nueva. Además, estas habrán de lidiar con el que es el verdadero causante de que se haya cortado el grifo del crédito: los bancos sólo prestan si previo análisis de riesgo de las compañías comprueban que verdaderamente estas tienen suficiente capacidad de devolución de la deuda.

La propuesta de De Guindos me parece, por tanto, una cortina de humo más con la que intentar contentar a las masas haciéndoles ver que el Gobierno está haciendo los deberes para solucionar los problemas económicos actuales. A mi juicio, pasarán años hasta que el crédito vuelva a fluir por las raíces del sistema como antaño, porque créanme: lo hará, y eso demostrará que no hemos aprendido absolutamente nada de esta crisis.

Vía | Expansión En El Blog Salmón | Los riesgos que explican el desplome del crédito y la inversión, El guión se cumple: nuevo récord de la morosidad en junio, con un 11,6% Imagen | 401(K) 2013

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