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Las redes sociales y su derrumbe en bolsa, una cuestión de expectativas
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Las redes sociales y su derrumbe en bolsa, una cuestión de expectativas

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La pasada semana se recordará como una de las más negras en la corta historia de las grandes redes sociales en bolsa. Twitter y LinkedIn se derrumbaban por la misma razón: unas previsiones de crecimiento más modestas. Sin embargo, el problema no es tanto de negocio de estas dos grandes compañías, sino de expectativas.

Twitter se puso frente al espejo: nuevos números rojos, ingresos por debajo de las expectativas y unas previsiones a la baja para el resto del año. LinkedIn presentó pérdidas de 42 millones de dólares y un 'profit warning' para el resto del año que reducía considerablemente sus estimaciones para todo el ejercicio.

Con apenas unos días de diferencia, la reacción del mercado fue casi calcada: desplome de sus acciones ante la desconfianza de los inversores hacia dos compañías de un sector, el de las redes sociales, que había crecido de manera pronunciada en los últimos tres años.

El desplome no es tanto por las cifras de hoy, sino por el oscurecimiento del horizonte de sus respectivos negocios. Un escenario que no implica necesariamente un mal resultado, sino una evolución distinta y un crecimiento menos veloz del esperado.

Expectativas en todo lo alto

No es un ningún secreto que las redes sociales es un sector en el que muchos depositaron grandes esperanzas de crecimiento. Las salidas a bolsa de los tres grandes actores se hicieron en un entorno de gran euforia (LinkedIn fue, quizás, el que mejor lo escenificó con un crecimiento del 130% en su primer día de cotización).

Sin embargo, la realidad se está encargando de reducir esa euforia. De colocar un horizonte mucho más acorde con la evolución del negocio digital y de un sector con más competencia. Aún así, las expectativas siguen en todo lo alto para los dos 'pequeños' actores que vieron cómo durante la semana pasada perdían más de una quinta parte de su valor.

Hay una ratio que puede reflejar, en parte, esas expectativas. Y es el ratio del valor de la empresa con respecto a las ganancias de ésta (P/e ratio). Tanto una como otra no lo tiene porque sus balances han estado teñidos de rojo en el primer trimestre. Sin embargo, si se analiza esa comparativa con los beneficios previstos el guión es el esperado.

Twitter tiene un valor 113 veces mayor a sus ganancias previstas para este año, según Bloomberg. En el caso de LinkedIn, esa ratio asciende a 81,7. ¿Y Facebook, el hermano mayor de ambos? Apenas se queda en 40, menos de la mitad.

La diferencia es enorme comparándose incluso con una compañía, Facebook, que, pese a la evolución positiva de su negocio, está muy por encima en esa ratio respecto a las grandes tecnológicas. Su ratio actual está en 76, cuatro veces superior a la de Google (27) y cinco veces respecto a la de Apple (15,9).

Twitter y Linkedin no son Facebook

Por su carácter global y masivo, su potencia en el móvil (WhatsApp, Instagram), su 'imperio' publicitario (con el que ha logrado robar parte del pastel a Google)... Por estas y otras muchas razones, ni Twitter ni LinkedIn son ni serán Facebook. El valor de ambas en el mercado apenas suman una cuarta parte de la firma fundada por Zuckerberg.

Puede que haya llegado el momento de retocar expectativas. De entender que Twitter y LinkedIn son empresas que pueden ser rentables atacando a un 'nicho' muy concreto de negocio. Pero Facebook y su evolución no tendría por qué ser el baremo con el que medir el éxito o fracaso económico del resto.

En El Blog Salmón | Un nuevo día negro para Twitter: se puso otra vez frente al espejo y a nadie le gustó el resultado
Imagen | Anthony Quintano

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