Publicidad

Llega la economía YOLO: muchas personas están dejando sus trabajos estables por este movimiento

Llega la economía YOLO: muchas personas están dejando sus trabajos estables por este movimiento
7 comentarios

¿No sueña el común de los mortales con un trabajo para toda la vida? ¿No es la meca laboral de una inmensa mayoría conseguir un trabajo interesante, reconocido, bien remunerado y estable en el que poder desarrollarse profesionalmente durante muchos años? ¿No quiere trabajar casi todo el mundo en una empresa al estilo Netflix o Google (en sus buenos tiempos), que se esmeren disruptivamente con sus trabajadores, y donde haya incluso futbolines y comida gourmet gratis para los ratos de (merecido) descanso?

Pues bien, si bien la respuesta a las tres preguntas anteriores no es sino un rotundo sí para la práctica totalidad de los trabajadores, resulta que la última tendencia laboral, que está cogiendo inercia en las mecas laborales más importantes del planeta, está yendo justamente en el sentido diametralmente opuesto.

Es la economía YOLO, una incipiente pero ya muy relevante tendencia socioeconómica, por la cual miles de profesionales con empleos de ensueño los están dejando uno tras otro. Y lo hacen para lanzarse a aventuras o dedicaciones que son de todo menos lo estable y lo bien considerado de esos trabajos que están dejando en empresas y con condiciones de primer nivel.

La economía YOLO: de la estabilidad a la inestabilidad más disruptiva

Llega La Economia Yolo Muchas Personas Estan Dejando Trabajos Estables Por Este Movimiento 2

Pues tal y como les introducíamos antes, esa economía YOLO del “You Only Live Once” (“Sólo se vive una vez” en la lengua de Shakespeare) se ha vuelto toda una tendencia laboral. Y no duden de que las tendencias laborales que ganan momentum, como ésta, en algún punto acaban por convertirse en un asunto macroeconómico. Es un punto de inflexión en el cual se acaba preocupando por esas tendencias incluso la mismísima Reserva Federal, puesto que las implicaciones y derivadas de este tipo de movimientos macro pueden ser muchas, y no todas tienen por qué ser netamente buenas para la economía. Tal vez la economía YOLO esté alcanzando ya ese punto, puesto que de hecho y como demostración esta tendencia ya está acaparando titulares y reportajes en los medios “mainstream”, como en este artículo del New York Times.

Como habrán leído en el interesante enlace anterior, los que más se están dejando llevar por la economía YOLO y su arriesgada pero valiente apuesta son la generación de los Millennials. Es esa generación de la cual a veces se ha hablado en términos algo críticos socioeconómica y psicológicamente, pero que ahora demuestran no tener el más mínimo miedo a abandonar “por las bravas” su zona de confort laboral más acomodaticio. Y es que, además, paradójicamente (o tal vez muy lógicamente), precisamente esta generación Millennial y su capacidad económica han estado en el centro del debate socioeconómico desde hace años, especialmente porque sus sueldos no parecían alcanzar en poder adquisitivo al de generaciones precedentes a su misma edad.

Tal vez esto haya sido un catalizador importante en su decisión profesional (con tintes personales), y que el no disfrutar unas condiciones económicas especialmente generosas, les ha hecho ver que tampoco tenían tanto que perder al lanzarse a su propia aventura de emprendimiento. Lo realmente significativo es que sea esta generación la que está dando semejante paso de forma valiente (e incluso osada), cuando sus ahorros tampoco son como para “echar cohetes”, y cuando en otros países ante la precariedad económica los jóvenes se agarran a un trabajo estable y no tan mal remunerado como a “un clavo ardiendo”. Desde luego, sólo las diferencias culturales pueden explicar en todo su alcance el grueso de unas diferencias tan llamativas en condiciones similares a primera vista.

Pero hay otra pregunta clave en el porqué, el cómo y el cuándo de el refuerzo reciente de la economía YOLO: ¿Y cómo puede ocurrir esto precisamente ahora, ante un panorama laboral muy complejo y deteriorado por el Coronavirus, que hace del empleo estable algo todavía más deseable?. Pues la pregunta no es para nada baladí, y es que la pandemia laboralmente ha cambiado radicalmente muchas cosas, y no sólo por el desempleo a espuertas que está repartiendo en diversos países, entre ellos España (y lo que nos queda en 2021). Ya les analizamos también recientemente otros temas laborales relacionados como la tendencia al teletrabajo, que ha venido para quedarse, y que no es un blanco o negro, sino que esconde todo un bosque de grises matices a sopesar detalladamente por empresario y trabajador. De hecho, no son pocos de estos Millennials YOLO los que se van de sus empresas estables ante la negativa de su responsable a permitirles trabajar desde donde y cuando quieran.

Con tanto teletrabajo, que a los más jóvenes les ha hecho sentirse más lejanos y menos vinculados a la empresa, que hace precisamente para los más junior que la rampa de aprendizaje inicial sea más empinada por la virtualidad, que hace que uno se sienta “más yo y mi circunstancia en mi casa” que un “nosotros como parte de la empresa”, puede que sea precisamente el cambio de paradigma laboral que ha traído el Coronavirus lo que ha favorecido que estos Millennials se estén decidiendo por desvincularse de esas empresas y trabajos estables. Y decimos esto por muy contradictorio que pueda parecer ante la degradación socioeconómica traída por la pandemia, que debería hacer más dependientes de un puesto estable sobre todo a los más jóvenes, pero no es menos cierto que esta tendencia se está generalizando justamente al calor de la recuperación económica de EEUU tras la campaña de vacunación masiva.

Y obviamente a ello ha podido contribuir también un año de confinamientos intermitentes, que les ha provisto a esos “valientes” de ahorros pandémicos, pues durante este tiempo casi nadie ha podido viajar ni gastar mucho ni aunque quisiese; además, también ha sido un año con la guinda final de unas fuertes revalorizaciones en ciertos activos, y en especial de los mercados de acciones estadounidenses. Precisamente, “hypes” de inversión con revalorizaciones astronómicas como han sido los casos de Gamestop o Dogecoin son expuestos por ciertos sectores como la mejor demostración de la percepción de la economía que han desarrollado esos YOLOs (pasaremos de puntillas sobre la participación en ello de un madurito Elon Musk entre Millennials). Y es que estas fiebres del oro tan repentinas y que crean unos pocos nuevos ricos de la noche a la mañana (pero dejan incontables damnificados), como también está ocurriendo con el mercado del arte y los famosos NFTs con sus revalorizaciones millonarias, pueden ser que les esté haciendo pensar a los YOLOs que hay otras salidas económicas posibles, con las que poder ganarse la vida en un futuro en caso de que su aventura empresarial falle.

Sin duda, todo ello ha influido poderosamente en la ecuación de los YOLOs y su resolución final, y, de una manera u otra, el hecho indiscutible está ahí, y esto está ocurriendo de forma importante y evidente. Por ello, e independientemente de que favorezca como efecto secundario el emprendimiento y la innovación macro, las empresas no pueden dejar de tomar buena nota, y redoblar sus esfuerzos y su conocimiento de las motivaciones de esas generaciones jóvenes tan disruptivas a todos los niveles, para no perder ese valioso talento joven, especialmente ése que demuestra ser más disruptivo y valiente al lanzarse al emprendimiento por su cuenta (y riesgo). Y aunque la tendencia es incipiente, como les decía ya toma momentum, y no puede ser menospreciada como una mera anomalía coyuntural y pasajera del mercado laboral: como informaba el artículo del New York Times, una encuesta de Microsoft reveló que a nivel global un 40% de los trabajadores se están planeando dejar sus trabajos actuales este mismo año. Casi nada, es como para poner “los pelos de punta” al director de Recursos Humanos más frío y calculador.

Pero algo así de valiente, lanzado y constructivo macroeconómica y empresarialmente no podía ocurrir sino en los Estados Unidos de América

Llega La Economia Yolo Muchas Personas Estan Dejando Trabajos Estables Por Este Movimiento 3

Esto no podía ocurrir sino en el país del emprendimiento por antonomasia: EEUU. Y no duden de que la tendencia muy probablemente dará sus (muy buenos) réditos en algún momento, puesto que, casos individuales aparte, en el conjunto macroeconómico de aquí pueden salir no pocas empresas tecnológicas y no tecnológicas líderes del futuro que viene. No hay más que recordarles cómo fueron los humildes comienzos de las hoy todopoderosas GAFA, con Google, Facebook, Amazon, o el mismo Apple a la cabeza, algunas de las cuales comenzaron en un rudimentario garage particular. El emprendimiento siempre es uno de los caldos de cultivo socioeconómico más ideales para la proliferación de las empresas más disruptivas, y a la postre cataliza la creación de bienestar, riqueza, y liderazgo en innovación, con todo lo que esa innovación trae luego detrás socioeconómicamente.

Y ésta es una receta socioeconómica crucial que particularmente los Estados Unidos siempre han aplicado con mucha más determinación y visión de futuro, al menos más que la muchas veces rezagada tecnológicamente Europa, que aun hoy sigue teniendo como asignatura pendiente crear una base de servicios y ecosistemas que le permitan alcanzar su independencia tecnológica. Es esa independencia sin duda un punto esencial en este mundo técnico que nos está tocando vivir, y en el que depender de terceras potencias tecnológicas (algunas hostiles) supone a la larga acabar subyugando tus valores y tu régimen de libertades.

Europa será “tech” o no será, al menos no será con esas libertades de las que todos los europeos son tan amantes, y que desde esas superpotencias hostiles buscan tan desesperadamente finiquitar con propaganda y con esa guerra ciber-social tan real y tan fehacientemente demostrada tras las chocantes declaraciones de “gargantas profundas” del destructivo sector. Estados Unidos siempre ha sido mucho más “tech” que Europa, tal y como ha quedado demostrado con la economía YOLO una vez más, pero allí ahora se enfrentan a un problema algo diferente. El problema estadounidense actual pasa por su resurgir, para acabar de recuperar su liderazgo mundial del mundo libre, tal y como Biden ha sabido ver desde el primer momento en que puso un pie en la Casa Blanca.

¿De verdad que esto no lo veía ya Trump, más allá de su mediática pero improductiva guerra comercial con China, que de paso “casualmente” abrió frentes también con sus aliados tradicionales como Europa u otros, lo cual obviamente debilitó y mucho a los EEUU y a su capacidad de influencia y liderazgo a nivel mundial?. Y es que el destructivo paréntesis de la pandemia, junto con los cuatro años de destrucción socioeconómica azuzada por la visceralidad y el autoritarismo de Trump, curiosamente han sido aprovechados “como agua de mayo” por superpotencias hostiles. De hecho durante estos meses han tratado denodadamente de arrebatarle a EEUU el liderazgo mundial al asalto, con un golpe contundente, rápido, y muy muy muy esperado: al más puro estilo militar de una guerra relámpago, pero en versión socioeconómica. Si el golpe estaba planificado meticulosamente, o ha sido producto de una mera coincidencia que simplemente han querido aprovechar, es una decisión que simplemente dejo a su propia elección personal, pues entra en el terreno de lo mayormente subjetivo (por ahora).

La economía YOLO es mucho más que una simple tendencia, es una demostración de cómo se puede ejercer todo un liderazgo socioeconómico cuan macho alfa

Llega La Economia Yolo Muchas Personas Estan Dejando Trabajos Estables Por Este Movimiento 4

Así que sí, parece imposible, pero muchas veces Estados Unidos es capaz de resurgir de sus propias cenizas cuan Ave Fénix, a lo cual contribuye la flexibilidad y la solidez de su sistema socioeconómico y de su régimen de libertades: aunque ha corrido el riesgo de ser literalmente dinamitado, por el momento su fortaleza ha prevalecido sobre la destrucción. Estados Unidos vuelve a la carga, no sé si en su mejor versión, pero desde luego sí en una versión mejorada. Y además, de forma seguramente coincidente por casualidad pero no menos demostrativa, ahora aparece la economía YOLO con miles de estadounidenses decididos a arriesgar su bienestar, la comodidad de sus trabajos actuales, y su vida y la de sus hijos, para lanzarse a valientes aventuras empresariales y tecnológicas que no les garantizan nada, pero que en conjunto ya les decía que aportan y mucho al desempeño y al progreso socioeconómico del país.

Es mucho mejor optar por líderes mundiales que sea así como demuestren su capacidad y su voluntad de liderazgo, que aquellos que sólo lo hacen tratando de destruir al contrincante a base de tóxica y dirigida propaganda. A veces Pierre Nodoyuna ganaba las carreras de los autos locos, sí, pero eso no le hacía menos tramposo al conseguirlo, ni tampoco hacía de él un líder a la altura de las sociedades desarrolladas a las que algunos conceptos de hegemonía mundial tratan de someter con malas y manipuladoras artes.

Al igual que en lo personal elegir a un buen modelo personal es esencial para construir la persona en la que nos queremos convertir el día de mañana, en lo socioeconómico elegir un líder hegemónico con un régimen de libertades mayormente democrático y una socioeconomía de futuro es esencial para mejorar nuestro propio sistema, y así hacerlo progresar subsanando las fallas actuales (que haberlas haylas, pero lo cierto es que los cuidadanos de otras superpotencias están infinitamente peor). No lo duden, todo líder hegemónico, bien sea con transparencia o con mentiras, acaba imponiendo al resto del mundo su propio sistema, y si no miren el lamentable estado actual de las libertades en algunos países de otras latitudes. Que sí, que no se puede negar que nosotros estaremos mal y que Estados Unidos distará mucho de ser un líder perfecto, ni tampoco se puede negar que definitivamente Europa debería ejercer su propio liderazgo mundial, y salir por fin de debajo de las faldas de otra potencia líder bajo la que se siente protegida.

Llega La Economia Yolo Muchas Personas Estan Dejando Trabajos Estables Por Este Movimiento 5

Pero la realidad incontestable es que, en otras órbitas de influencia, hay países por ahí donde están matando de tiros a miles de manifestantes pacíficos que sólo piden democracia, incluyendo entre los muertos a decenas de menores de edad. ¿En qué quieren ustedes convertir su socioeconomía el día de mañana? Para decidirlo, simplemente les sugiero que observen desde la distancia a otros en su “Espejo, espejito, ¿Quién es el régimen más bonito?”. Personalmente, un servidor prefiere optar siempre por la democracia (por muy mejorable que sea), por las libertades (por muy ampliables que sean), y por valores socioeconómicos como la capacidad de emprendimiento, en lo cual Europa tiene aún mucho que aprender de Estados Unidos, de sus YOLOs, y de su cultura de innovación tecnológica, independientemente de que Europa deba o no deba ser un líder por sí misma. Como bien dice el refrán, “dime con quién andas, y te diré como eres” (o cómo acabarás siendo).

Imágenes | Pixabay geralt | Pixabay 742680 | Pixabay free-photos | Pixabay mohamed_hassan | Pixabay torkanhakh

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio