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La crisis tampoco nos ha ayudado a aumentar nuestra productividad en el trabajo

La crisis tampoco nos ha ayudado a aumentar nuestra productividad en el trabajo
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Hace muchos años que quedó destronado el prejuicio de que en países como Alemania, Francia o Inglaterra los empleados trabajaban mucho más que en España, resultando en la práctica justamente lo contrario.

Al menos, así lo ha vuelto a confirmar la oficina estadística de la OCDE, con un trabajo que tiene por título ‘Panorama de la sociedad’, y que concluye que mientras los alemanes dedican un 16% de su tiempo a actividades remuneradas, los españoles dedicamos hasta un 19% (justo en la media de este conjunto de países).

Si analizamos las razones justificativas que nos llevan a salir mal parados en esta estadística, hemos de admitir que se debe a factores culturales, y en particular a nuestra práctica generalizada de ‘sillas calientes’, al dilatar en demasía nuestras jornadas de trabajo. Esta situación no ha cambiado mucho en los últimos años, porque hemos de admitir que hemos hecho poco o más bien nada, a pesar de los cambios organizativos y corporativos que nos ha brindado esta crisis económica.

Este tema de discusión es muy complejo, máxime cuando la productividad de muchos puestos de trabajo es difícil de cuantificar y mucho más de evaluar. Pero me da la sensación, de que aún hay muchos directivos españoles que cofunden el volumen con la productividad en el terreno laboral. En mi opinión, una plantilla de trabajadores productiva es aquélla es capaz de realizar un trabajo óptimo en una jornada de trabajo sin necesidad de ser ampliada.

Esta breve definición con la que me acabo de aventurar choca con la práctica de muchos trabajadores españoles, que ‘calientan’ su silla a la par que dilatan el tiempo que consume la realización de las distintas tareas. He de admitir que en muchos casos no es ‘elegida’ motu propio por el trabajador, sino que este finalmente la adopta porque su responsable o la propia empresa, valora positivamente dicha práctica, más aún cuando nos jugamos una cuestión tan importante como la remuneración variable.

Si las empresas son conscientes de esta problemática, ¿por qué no se adoptan las políticas necesarias para materializar un cambio al respecto?

Vía | Expansión
En El Blog Salmón | Cuál es el mejor ‘mix’ para un directivo: ¿enérgico o facilitador?
Imagen | silveiraneto

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