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¿Puede un país quebrar en sus finanzas?

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En unos comentarios del reciente artículo de mi compañero, Marco Antonio, de rocheau y luego de emerico, se pidió que hablemos de las “consecuencias reales de que España entre en Default“ y sigue con “naturalmente todas las deudas quedarían invalidadas“. Hablemos en general.

Cuando una empresa normal entra en quiebra, los acreedores o administradores toman la gestión de la empresa y, si no pueden elaborar un plan de negocios para salvarla, liquidan los activos y pagan las deudas. Si no queda más para pagar todas las deudas después de eso, todas las deudas que quedan resultarían invalidadas.

Si se siguiera este camino con un país que quiebra, el administrador tomaría la gestión del país y, si no pueden elaborar un plan de salida, o si el pueblo no quiere el necesario cambio de políticas, pues procederían a liquidar los activos del país; inmuebles, ministerios y su mobiliario de oficina, embajadas en propiedad, aviones (si la línea aérea es nacional), terrenos, parques, bosques y espacios libres, obras de arte de los museos nacionales, etc. Si quedara deuda despues de eso, los acreedores perderían.

A principios de los años 1980s William Rhodes, (ver video) Presidente de Citigroup durante un tiempo, hizo la frase “countries don’t go bankrupt” (Países no entran en quiebra) famosa. Tecnicamente el Sr. Wriston tenía razón, ya que está claro que no pasa lo que acabo de mencionar para las quiebras de las empresas pero, que los países no entren en bancarrota, no quiere decir que no suspenden el pago de sus deudas.

Lo que pasaría en realidad es que el país dejaría de pagar y una de dos cosas ocurriría. Una posibilidad es que repudiaría su deuda, no entraría en negociaciones con los acreedores y estos le denunciaría en las instancias internacionales, tomarían legalmente todos los activos que el país tuviera fuera (inversiones, embajadas, etc.) y más o menos toda la liquidez internacional para el país se suspendería. Tampoco podría exportar, ya que todas las cuentas estarían embargadas y los productos que saldrían se confiscarían rapidamente. No hay inmunidad diplomática para contratos comerciales.

Este cierre del grifo de liquidez externo de todas las fuentas forzaría al país, tarde o temprano, a ajustar su situación para sobrevivir dentro de sus posibilidades. Cerrarse a las relaciones financieras internacionales trae consigo mucho más sufrimiento y pobreza, especialmente de los más pobres y desprotegidos, ya que los ricos, dirigentes y enchufados suelen tener gran parte de su capital fuera del país.

El camino más responsable, y el que han seguido muchos países a lo largo de los años, es que se sentaría con los acreedores para elaborar un plan para pagar sus deudas. Este camino normalmente era acompañado por la visita al Fondo Monetario Internacional (FMI), con el objetivo de pedir ayuda financiera del FMI para ayudar en la transición hasta que se llegue a un acuerdo. Esta ayuda del FMI vendría acompañada con un acuerdo de la introducción de cambios en las políticas económicas para devolver al país al camino de la sostenibilidad. Por eso ha sido tan criticado el FMI por muchos. Los que traemos malas noticias y exigimos actuaciones ortodoxas y sostenibles no somos bienvenidos y se ha debatido las condiciones del FMI mucho, incluso en estas páginas.

La ventaja adicional de este segundo camino es que, seguirían abiertas las fuentes de financiación relacionadas con la exportación y otras operaciones comerciales que se pueden asegurar de otra forma.

Grecia ha ideado otra alternativa, presionar a sus compañeros europeos y no preocuparse si sus políticas económicas son sostenibles o no.

En El Blog Salmón | Rendida Grecia, Portugal será el próximo objetivo de los especuladores, ¿Ahora se preocupan por la deuda? y Los mercados financieros nos están evaluando Grecia

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