Ok Boomer, el problema de que los jóvenes no compren casa no es que tengan Netflix y un iPhone

Ok Boomer, el problema de que los jóvenes no compren casa no es que tengan Netflix y un iPhone
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¿No se pueden comprar una vivienda los jóvenes porque se gastan el dinero en la cuenta de Netflix y iPhones? Muchas veces cuando los jóvenes se quejan de que no pueden pagar una vivienda, reciben la respuesta de personas de más edad que cuando vivían en su época no tenían ni smartphones ni Netflix, y que gracias a eso pudieron ahorrar suficiente como para comprarse una vivienda.

¿Es ese el secreto de los felices propietarios? ¿Se entretienen con la programación gratuita y un smartphone de segunda mano mientras que los inquilinos están viendo Netflix en su flamante iPhone? Bueno, digamos que las cosas no son exactamente así.

No había Netflix en 1990, pero sí algo parecido

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¿Qué sería lo equivalente a Netflix en 1990? Creo que lo más parecido sería Canal+. Este canal que emitía parte en abierto y parte codificado fue la mayor generalización de televisón de pago en España. Al principio costaba 3.000 pesetas al mes (la publicidad se anunciaba por veinte duros al día) y ofrecía películas, documentales y emisiones deportivas no disponibles en la televisión en abierto (gratuita). Pronto el precio subiría a 4.000 pesetas. Es decir, de 18 a 24 euros.

La suscripción a Netflix hoy en día está entre 7,99€ y 17,99€ al mes. La suscripción a este servicio durante 50 años rondaría entre 4.794€ y 10.794 euros. Algo que claramente no permite la compra de una vivienda. También está el hecho de que aunque Netflix no permite compartir cuenta, es una práctica muy habitual para reducir su coste.

Otra alternativa a Netflix sería HBO Max, cuyo precio es de 8,99€/mes o 69,99€/ anuales (y hace poco hubo una oferta por 4,99€/mes. El precio mensual de HBO durante 50 años sería 3.499,5€. Creo que es difícil determinar que tener contratado un servicio de streaming pueda suponer un coste mayor de lo que suponía en 1990 Canal+ o alquilar películas en el videoclub.

Un iPhone es más caro, los distintos modelos de Apple aparecen en su propia tienda por un precio desde 529€ el iPhone SE hasta 1259€ el iPhone 13 PRO Max. Tampoco es un coste que suela hacerse todos los años, ya que un Smartphone puede durar perfectamente dos años. Si habláramos del iPhone 13 de 909€ cada dos años durante 50 años, estaríamos hablando de 22.725€. Quizás aquí podemos pagar con esto la plaza de garaje de una vivienda de obra nueva en Madrid.

Es decir, que aún renovando el iPhone cada dos años (y sin obtener nada por el viejo, a pesar de que Apple nos ofrecería un descuento por ello) un iPhone y un plan de Netflix o de HBO Max no supone un desgaste extremo en nuestras finanzas personales que nos impidan comprar una vivienda. Es cierto que en 1990 no había iPhones, pero elementos de electrónica de consumo como ordenadores personales, televisores, aparatos de vídeo o reproductores de música tenían un precio más elevado que ahora.

Vivienda y salarios en 1990, no lo que esperabas

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En 1990, según este estudio de la fundación BBVA el precio medio del metro cuadrado en España era de 498€ por metro cuadrado. Es decir, una vivienda de 80 metros cuadrados tenía un precio de 39.840€. Todo eso viniendo de un periodo en el que entre 1981 y 1991 el precio de la vivienda subió un 400%. En 1990 el salario mínimo en España era de 300,57€ al mes. Es decir, el acceso a dicha vivienda con el sueldo medio suponía unos 133 meses, más de diez años.

En 2021 el salario mínimo en España se fijó en 964€/mes (que se distribuyen en 14 pagas). En España el precio medio de la vivienda en 2021 era de 1.439€/metro cuadrado. Es decir, el acceso medio a dicha vivienda de 80 metros cuadrados supone 120 meses de trabajo. 10 años justos. Entonces ¿lo tienen los jóvenes igual de bien para comprar vivienda o incluso mejor que en 1990?

Si nos fijamos la tasa de desempleo no es muy diferente, de un 31,3% para menores de 25 años en diciembre de 2021 y de un 30,5% para trabajadores entre 20 y 24 años en diciembre de 1990.

Entonces ¿tienen razón aquellos que afirman que el problema está en gastar el dinero en Netflix y los iPhone? No exactamente.

Como ya han indicado varios medios, el problema está en los alquileres, cuyo precio es bastante alto, especialmente en Madrid y Barcelona, a dónde suelen llegar los jóvenes a alquilar (ya que son los lugares donde se crea más empleo en España) frente a los alquileres en zonas menos residenciales que suponen aportar más de un 30% de su salario al alquiler. Eso les acaba impidiendo ahorrar y con ello, acceder a la vivienda en propiedad. Eso sí, el acceso a la vivienda en propiedad, no es tan complicado como se podría suponer en un principio.

¿Qué solución tendría? Personalmente creo que el modelo de Singapur adaptado nos podría proporcionar una opción bastante aceptable en las áreas metropolitanas más tensionadas. No obstante no es el único modelo ni el único modo de ofrecer vivienda asequible y de calidad.

Pero el problema en general es las limitaciones que se están ejecutando a la construcción de vivienda en muchos lugares en las cercanías de las áreas más tensionadas. Tenemos que considerar si lo que queremos es vivienda abundante y asequible o queremos otras cosas como puede ser proteger ciertas áreas, mantener la densidad artificialmente baja, mantener escasez y por tanto el valor de la vivienda de los que han comprado en algunas áreas, etc. ¿Está la regulación de vivienda diseñada para crear vivienda asequible o para proteger la inversión de los ya propietarios limitando la construcción de la misma?

Pregunta a los lectores ¿cómo creen que debe solucionarse el tema de la vivienda?

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